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Conociendo a Kali y a su fundadora

Hola, soy Jose, la creadora de Kali. Y aunque hoy Kali es mucho más que yo, todo empezó con una pregunta, una incomodidad y muchas ganas de hacer las cosas diferente.

¿Quién está detrás de Kali?

Estudié administración Hotelera y durante muchos años trabajé en gastronomía y en relación de dependencia. No estudié diseño de indumentaria, nunca había trabajado en el mundo de la moda y, cuando empecé, sentía que no sabía hacer “nada” para emprender.

Pero a mis 30 años me di cuenta de que necesitaba un cambio. Seguir trabajando en una corpo en Capital no me estaba haciendo muy feliz. Las alternativas eran bastante simples: o me volvía a vivir a la playa, después de todo, había estudiado Hotelería para viajar por el mundo y así lo hice desde mis 23 años y hasta los 27 que volví a Buenos Aires, o encontraba una manera de construir algo propio.

Y elegí emprender.

Al principio no sabía por dónde empezar. Pero entendí algo que me acompañó durante todo este camino: no hace falta saber hacerlo todo para crear algo. Hay que animarse a aprender, buscar, preguntar y, sobre todo, pedir ayuda.

Y eso hice.

Todo empezó con mi propia menstruación

Durante la pandemia empecé a cuestionarme muchas cosas sobre mis hábitos de consumo y autocuidado. Participé de un taller de autogestión menstrual y algo hizo click.

Empecé a mirar mi menstruación de otra manera: a entender nuestra ciclicidad, a escuchar más al cuerpo y a preguntarme cómo quería vivir esos días.

Pero había algo que no cerraba.

Los productos descartables me generaban molestias y no me sentía cómoda usándolos. Hacía años que usaba copa menstrual, pero tampoco terminaba de sentirme cómoda con ella.

Entonces apareció una pregunta:

¿Cómo puedo aprender a abrazar mi ciclo si menstruar sigue siendo sinónimo de incomodidad, molestias y querer que esos días pasen rápido?

Y de esa pregunta nació una idea.

La idea de hacer una bombacha menstrual

Hay un dato curioso: cuando se me ocurrió la idea, yo ni siquiera sabía que existían las bombachas menstruales.

Después de haber descartado varias ideas, llegué a pensar en hacer toallitas de tela, pero la verdad es que no me emocionaba. Entonces pensé (en realidad sentí como si alguien me lo dijera al oido): ¿y si pudiéramos unir una toallita con una bombacha?

Empecé a investigar y descubrí que sí, en Europa ya existían. 

Pero también descubrí que había muchísimo por hacer.

Así empezó un proceso de investigación, pruebas, errores, aprendizaje y muchísimo trabajo para crear la Kali que yo quería usar: una bombacha menstrual cómoda, funcional y linda, con bambú en contacto con la vulva, capas absorbentes de algodón y distintos modelos y talles para que cada persona pueda encontrar la que mejor se adapte a su cuerpo y a su menstruación.

Las primeras pruebas las hice con mi entorno más cercano. Mis hermanas, mis amigas y yo fuimos probando, opinando, corrigiendo y volviendo a probar.

Durante más de un año fuimos ajustando cada detalle hasta llegar a las Kali que existen hoy.

Y ahí entendí que esto tampoco lo estaba haciendo sola.

De a poco, Kali empezó a crecer

Cuando empecé con Kali, mantuve mi trabajo en relación de dependencia durante dos años.

Invertía lo que podía —al principio, alrededor de $15.000 por mes—, trabajaba los fines de semana y usaba cada rato libre para hacer crecer este proyecto.

No hubo un momento mágico en el que todo estuvo listo.

Hubo mucho aprender sobre la marcha, equivocarme, pedir ayuda, volver a intentar, trabajar muchísimo y confiar en el producto increible que sabía que había logrado crear, para cambiarle la vida a miles de mujeres. 

Finalmente 2 años después, Kali ya era una bebé que sabía caminar. Y ahora estaba lista para que yo pudiera dejar de tener dos trabajos y dedicarme full a potenciar su revolución Menstrual..

Y desde entonces seguimos creciendo. Hoy ya hace 4 años y no solo hacemos bombachas, hacemos bikinis y ya transformamos más de 200mil ciclos.

¿Por qué Kali?

Kali toma su nombre de la diosa Kali, asociada al ciclo constante de la vida, la transformación y la renovación. 

Y me gusta pensar que representa exactamente eso.

Tenemos el poder de volver a empezar, transformarnos, morir y volver a nacer, cada mes, en nuestra fase menstrual.

Cuando empecé este proyecto entendí que no quería simplemente crear “un producto para menstruar”.

Quería crear una nueva manera de vivir la menstruación.

Una en la que podamos sentirnos cómodas, libres, conectadas con nuestro cuerpo y, algo que llegó una vez que pudimos probar las primeras Kali. Que podemos menstruar con placer.

Y así nació Kali

Kali nació de una necesidad personal, pero creció gracias a muchas personas.

Las que me ayudaron cuando no sabía cómo hacer algo.
Las que probaron las primeras bombachas.
Las que me dijeron “esto no funciona” y me ayudaron a mejorarlo.
Las primeras que confiaron y compraron.
Las que recomendaron Kali a una amiga.
Las que volvieron a comprar.
Las que hoy forman parte de esta comunidad.

Por eso Kali nunca fue solamente una marca de bombachas menstruales.

Es un proyecto que nació de una experiencia personal y que hoy busca transformar la experiencia menstrual de muchas otras personas.

Y si llegaste hasta acá, quizás ahora entendés un poquito mejor por qué detrás de cada Kali hay tanto amor, trabajo y ganas de hacer las cosas diferente.

Gracias por estar del otro lado.

Con amor,

Jose
Fundadora de Kali